Mindfulness para empoderar tus talentos

Estas milenarias técnicas de meditación ayudan a empoderar tus capacidades.

Empoderar 

Mindfulness no es precisamente ejercicio, está más cerca del arte de la meditación, y como esta última, busca la armonía, el equilibrio y la ecuanimidad del ánimo. Sus movimientos suaves y lentos acompañados de variadas técnicas de respiración puede ayudar a empoderar las capacidades de las personas.

Dicho de este modo suena a una actividad que no exige disciplina, pero, en efecto, se requiere de constancia para dominar su técnica. Al principio hay que tener paciencia para dejarse seducir por estas meditaciones guiadas con movimientos lentos y espaciados. así como por conocer mejor el momento presente.

Con la lentitud con la que uno respira y hace figuras con brazos, piernas, torso y cabeza consiguen que, al cabo, los practicantes sometidos a increíbles presiones o bajo algún estado de sufrimiento eliminen tensiones y sobresaltos propios de acelerado nivel de estrés y los constantes cambios que en esta época se están dando en prácticamente poco tiempo, respecto a hace algunos años.

Algunos practicantes han definido al mindfulness como una sensación de libertad y otros más como un segundo nacimiento. De acuerdo, es una de las formas de liberar nuestra mente de acciones que realizabamos “en piloto automático”, pero también una forma de conectarse a uno mismo.

Con una fusión entre el pensar y el sentir gestionamos eficientemente las distorsiones que frecuentemente nos ocasionamos por desconocer los descubrimientos de la neurociencia y el estudio de las prácticas contemplativas, o por no estar atentos a lo que pensamos. La vorágine de acciones inconscientes desnaturaliza las prioridades.

La concentración, la atención en el el presente, que, bien visto es lo más tangible que hay y el que abarca a todos los otros tiempos verbales, es tan importante como la destreza física. Esta es una manera muy concreta y al alcance de cualquiera darse cuenta de un principio fundamental y/o esencial: que la forma en que hacemos nuestras actividades crea el contenido.

Dicho en otros términos es un empeño donde entra en juego nuestra creatividad, y una búsqueda de la armonía, y por esto es considerado por millones de personas como una de las formas del ingenio. 

Lo anterior es un principio de las artes y las letras pero es de igual magnitud, sentido y paralelo a la vida rutinaria de las personas. Todo aquello que se emprende con con la elegancia y perfección coreográfica de las técnicas mindfulness constituye una sutil forma de la belleza.   

 En el caso de muchos de los miembros de la comunidad Mindthy, mindfulness tienen como finalidad desagraviar su cuerpo de las duras servidumbres a que día día lo someten con viajes largos, jornadas exageradas de trabaja, compromisos sociales, así como demás tensiones, preocupaciones y sobresaltos y desvelos de la vida cotidiana, máxime en estos tiempos de coronavirus.  

Porque el mindfulness aporta a las personas un equilibrio integral del sistema nervioso que mejora la postura, la digestión, la respiración, la coordinación, la circulación de la sangre, el sistema endocrino y sistema nervioso central, a través de los campos sensomotriz y neurológico.

Las meditaciones guiadas Mindthy están al alcance de todas las edades y todas las condiciones físicas, aun las más maltratadas. Al terminar estas sesiones uno siente extraordinaria placidez física y mental, como si la abrumada mente y el ajetreado cuerpo nos agradecieran haberle dedicado un breve tiempo, tanta atención, tanto amor respetuoso.

Es un inmejorable auxiliar en el tratamiento del mal humor o de la desmoralización, los nervios crispados o los arrebatos de ira contra quien no lo merece, esos estado de ánimo en los que nuestras circunstancias parecen no tener sentido ni justificación. Curiosamente, de las sesiones de mindfulness tampoco salimos exaltados y brincando de alegría, entonando la Oda a la felicidad, sino tranquilos, bien dispuestos y ecuánimes ante nuestros quehaceres, y, también, conscientes de que las dificultades de la vida comprenden una hermosa aventura.   

Cada vez son más quienes se sienten bendecidos por haber descubierto estas técnicas de concentración, esta forma de conciencia. A un grado que se puede decir que si los millones de humanos de este planeta apartaran un breve lapso a esa disciplina es posible que habría menos guerras, pobreza, dolor, odio y entidades enteras más inclinadas a lo razonable que a las pasiones que en lugar de tender puentes instala abismos de incomunicación e incomprensión.

De algún modo que es farragosos y extenso de explicar, pero nítido como un vaso de agua natural para quien lo ejercita o lo conoce cada día, mindfulness  tiene que ver íntimamente con el sosiego personal, y, como proyección superlativa de este, con la civilización, la paz y la armonía.

 

Fuente

Vanidades, El papel mindfulness

Mind & Body, The surprising benefits of stress

The New Yorker, The long marriage of mindfulness and money

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