Crecí con un abuelo y papá que eran emprendedores, lo cual hizo que me interesara en todos los temas relacionados a lo empresarial y corporativo. Mi formación es en Administración y Dirección y en los proyectos universitarios siempre busqué agregar una parte sostenible y socialmente responsable a las iniciativas. De esta forma podía enfocar mis esfuerzos, también, en el tema del bienestar de la persona. Soñaba con una empresa que pudiera impactar y contribuir de forma positiva en la vida de las personas. Después de varias experiencias, en 2019 encontré la forma en la que quería iniciar… Mindfulness.

Esta decisión está basada en mi historia y en el querer compartir mi experiencia con los demás. Que cada persona pueda trascender con algo tan sencillo como es el estar conscientes en nuestro día a día.​ A finales del 2016 tuve una crisis de ansiedad, la cual fue un punto de quiebre en mi vida. No podía entender el por qué de estas crisis. La depresión se hacía presente como un síntoma adicional. Me cerré y era difícil hablar de esto con cualquier persona. Los días buenos los vivía con mi expresión hacia fuera llena de normalidad, aunque por dentro las tormentas continuaban.

En la mayoría de las ocasiones reaccionaba a la defensiva ante cualquier situación, por lo que sentía que todo estaba en mi contra. Como era de esperarse dentro de este ritmo, el insomnio ocupó un lugar más en la lista. ¿Descansos? No había tiempo para ellos. ¿Ayuda? No la necesitaba. Por lo menos eso pensaba en aquel momento, algo no estaba bien y no quería darme cuenta. La realidad era que me sentía “contra la pared”

A veces, cuando vivimos inconscientes durante periodos muy largos, la caída es inevitable. A causa de no saber manejar el estrés acabé hospitalizada en 3 ocasiones en menos de 6 meses.

Tomé una decisión determinante, seguir uno de mis sueños. Renuncié a todo y por el lapso de un año viví en Europa.

Recuerdo el día que se generó el clic en mi ser, salí de mi casa en Irlanda e iba caminando hacia la universidad, había un poco de lluvia y viento suave. Al fondo del paisaje figuraba el mar, imponente pero a la vez relajante y el remolino de pensamientos que me invadía cesó. El tiempo se detuvo un instante y sentí el gozo más grande de la vida; hace tiempo que no pasaba, pero me sentí a mi misma en ese momento. Fui consciente de mi existencia, del aire en mis pulmones y la lluvia sobre mi rostro, me sentí completamente plena, no faltaba nada, todo estaba ahí. Sentí tanto agradecimiento por todo lo vivido y por todo lo que estaba viviendo. En ese momento comprendí que todo lo que había pasado hizo que yo estuviera ahí y ¡Fue increíble! Ese día quedó muy marcado en mi, el día en que volví a abrir los ojos.​

Quise profundizar aquella sensación que había marcado mi vida y decidí estudiar el diplomado de Mindfulness y me encantó. Pude ponerle un nombre a la práctica que había hecho en el viaje, y entendí la importancia de la consciencia en nuestro día a día.

Desde entonces he estado preparándome constantemente en el tema del bienestar. Mindfulness no es una pastilla mágica que resolverá todos los problemas que se presenten, sin embargo, sí es un gran complemento para una vida de bienestar. Y eso es lo que es Mindthy.

Mi sueño es poder crear una comunidad en donde todos podamos ayudarnos a estar mejor.
Mi visión es que cada persona que entre con una sincera intención, actitud y compromiso pueda lograr el bienestar que busca.

¡Vive tu presente!

Judy